
La rentabilidad en los negocios es fundamental. Conceptualmente, la rentabilidad, mide el retorno esperado sobre la inversión. Y en los negocios depende de muchas variables, como lo son; el margen bruto de lo que producimos y vendemos, la gestión de la operación y obviamente de todos los gastos inherentes a ella.
Usualmente el área de operaciones se enfoca en la productividad de los equipos de trabajo y de los activos dedicados a la producción. Sin embargo, hay una serie de gastos de mantenimiento, habilitación de áreas, cuidado del personal y algunos otros relativos a la limpieza que, por no estar necesariamente directos a la producción, no se les dedica la misma atención respecto a su contribución a la rentabilidad.
Existe un concepto que, por no tenerlo claro, puede hacernos tomar decisiones que impactan negativamente a la rentabilidad del negocio.
En Key tenemos diseñadas nuestras soluciones de limpieza, desinfección y mantenimiento, precisamente basadas en el mejor costo en uso. Esto se logra por la super concentración de las soluciones y obviamente, por la capacitación que ofrecemos en la aplicación de estas. Asegurando el desempeño de la aplicación, Key ofrece soluciones de alta concentración que permiten optimizar el costo por litro de tal forma que el gasto total mensual del proceso se optimiza, y al compararlo con soluciones de bajo costo unitario, pero no de alto desempeño y concentración es menor el costo mensual de la solución que ofrecemos.
El objetivo que se logra con el menor del costo en uso, es la optimización del gasto del proceso relativo y así se logra la contribución a la rentabilidad del negocio.

